Situada a 600 metros de altitud sobre una falla geológica en plena zona vinícola de la Conca de Barberà, la finca milenaria de Riudabella disfruta de unas condiciones ambientales óptimas para el cultivo de la viña, gracias a su clima mediterráneo de tendencia continental y a su terreno de pizarra y un poco de arcilla.
Con una larga tradición vinícola, el Castillo de Riudabella cuenta con una amplia y selecta bodega con varias salas, donde se elaboran vinos blancos y tintos de gran calidad de la propia finca y se realizan visitas y catas de vinos dirigidas por enólogos de prestigio, así como degustaciones de productos típicos de la zona.
Además, ofrece la posibilidad de descubrir las regiones vitivinícolas vecinas: Priorat, Penedès y Costers del Segre.